Yale se asoció con la Fundación Tony Blair de la Fe

Estos son tiempos de cambio tumultuoso. El orden del siglo XX es historia; y las fuerzas de la globalización están impulsando a todas las economías del mundo –y a todos los ciudadanos del mundo, con su gran diversidad de creencias religiosas– a estar más de cerca.

La interdependencia mundial es una realidad. Y la fe está vinculada de manera indisoluble con esa interdependencia.

Como hemos visto, la fe puede ser una fuente de división y destrucción. Pero la fe también puede ser una fuente de reconciliación, no de conflicto.

La Tony Blair Faith Foundation (Fundación Tony Blair de la Fe), que anunciáramos en la primavera del 2008, tiene como objetivo promover el rol positivo de las fes del mundo dentro de las realidades mundiales del siglo XXI, y demostrar los resultados positivos que las personas de diversas creencias pueden lograr trabajando juntas.

Una forma clave en que la fundación espera lograr estas metas es mediante la educación.

Y es por ello que nos complace asociarnos con la Universidad de Yale, y con la Facultad de la Divinidad de Yale y la Escuela de Administración de Yale, para crear el seminario de Fe y Globalización, el cual dictaré conjuntamente con los miembros de la facultad de Yale.

El seminario en sí mismo es solo un aspecto de nuestros esfuerzos cooperativos.  Además de convertirse en un curso continuo en Yale, esperamos que el plan de estudios y las ideas nacidas en el seminario de Yale sirvan como base para la formación de cursos en otras universidades de todo el mundo.

Asimismo, esperamos que el seminario de Fe y Globalización de Yale estimule una significativa investigación académica en esta área de fundamental importancia, y que los esquemas y los artículos y otros materiales encontrados en este sitio web sirvan como un recurso mundial para estudiantes y ciudadanos por igual –para quien esté interesado en el aprendizaje sobre las diversas religiones del mundo y sus roles potenciales en busca del mayor provecho público en la economía mundial.

En realidad, para todos quienes creen, como yo lo hago esencialmente, que los valores deben unificarnos, no dividirnos. Y que la fe puede servir como un medio de paz, progreso y prosperidad para todos los pueblos del mundo.

Gracias.